
Gianni Infantino Presidente de la FIFA, busca el mejor negocio con la India
A menos de un mes para que dé inicio la Copa Mundial de la FIFA, la incertidumbre se apodera del mercado audiovisual en la India. El máximo organismo del fútbol mundial se encuentra en una carrera contrarreloj al no haber logrado vender, hasta la fecha, los derechos de transmisión televisiva en el segundo país más poblado del planeta.
La negociación se ha convertido en un tenso estira y afloja financiero. La FIFA inició las conversaciones con una exigencia económica de 100 millones de dólares, una cifra que se ha visto obligada a rebajar drásticamente hasta los 40 millones de dólares ante la falta de compradores dispuestos a asumir el costo inicial.
A pesar de la rebaja de más del 50%, las posturas siguen muy alejadas. Actualmente, el gigante mediático JioStar lidera las conversaciones, pero su oferta máxima se planta en los 20 millones de dólares, la mitad de lo que pide la FIFA.
El principal argumento de la cadena para justificar esta baja propuesta es el factor horario: la diferencia horaria con el país anfitrión provocará que los partidos se disputen en franjas horarias poco atractivas y de baja audiencia para el público indio, lo que dificulta la rentabilidad comercial y la venta de espacios publicitarios.
Un mercado masivo en riesgo
La falta de acuerdo pone en peligro el acceso al torneo de una de las audiencias más grandes del mundo. Para contextualizar el impacto, durante el pasado Mundial de Qatar 2022, casi 100 millones de personas sintonizaron el evento en la India a través de la televisión tradicional, consolidando al país como un mercado emergente clave para el fútbol, a pesar de la histórica predilección local por el críquet.
El antecedente de China: Una devaluación que se repite
Esta situación no es nueva para la FIFA, que parece estar enfrentando una pérdida de poder de negociación en el continente asiático. Recientemente, el organismo vivió un escenario prácticamente idéntico en China. En ese mercado, las pretensiones iniciales de la FIFA alcanzaban los 300 millones de dólares; sin embargo, tras una dura resistencia de los operadores locales, el acuerdo se terminó cerrando por apenas 60 millones de dólares.
A pocas semanas del pitazo inicial, queda por ver si la FIFA cederá nuevamente ante la presión del mercado o si, por el contrario, la India se enfrentará a un histórico apagón mundialista.
